también me arrecha (venezolanismo para describir un estado de ánimo más allá de estar molesto) que la gente la cague.
digo, a veces conoces gente que te cae muy bien... hasta que la caga de manera irreversible.
y lo que más arrecha es que les sigues apreciando, pero, como dicen por acá, "a mí el que me caga no me limpia... y si me limpia me deja sucio".
hablando de sádicos anales... (ver Freud)
Lo que suele suceder cuando a un geniecillo se le ocurre agitar algo que ha estado contenido, por mucho tiempo, en un espacio muy pequeño
Advertencia 2
Advertencia: Contenido a veces sarcástico para mentes abiertas y tolerantes hacia pajas mentales con escasa eyaculación de originalidades.
Advertencia
Advertencia: Emo es muy mainstream... Misantropía Rules!
lunes, mayo 03, 2010
Imágenes recurrentes
Bien, todavía no he investigado nada de Twain. Mark Twain. Quizás algún día por fin me atreva a leer Tom Swayer o cualquier otro de sus escritos. Y lo de la muerte, claro.
He estado en modo terriblemente emo. Emo hasta la enésima potencia. En ese estado en el que hasta a mí me ha provocado decirme "por dios, si tu vida es tan miserable, pégate un tiro o lánzate de un precipio". Pero no tengo ni dinero para el arma, ni un precipio cerca. Además, que de pequeña vi Bettlejuice. No, gracias. Emo sí; trabajadora pública no.
Al menos hace unos meses estaba drogada todo el día. Y legalmente.
Últimamente estoy empezando a entender lo incomodo que puede resultar sentir. Y lo fácil que es mantenerse evitándolo.
Tengo días descargando libros "nuevos" y leo desde que me levanto hasta que me caigo sobre el teclado. Entre otras cosas que hago para evitar pensar y sentir. Sentir lo mío. Es más fácil llorar por las penas ajenas.
Pero siempre se cuelan imágenes de la propia vida. Siempre se me cuelan a mí, al menos. Y justo hace un momento recordé a una prima. Esto de estar leyendo una novela de una chica que ve sombras y tomaba anti-psicóticos ayudó.
Mi prima era esquizofrenica. Algo así me dijeron, me llevaba unos 15 años y yo tendría unos 12. Recuerdo de esa época que yo estaba empezando a dejar en claro mi deseo de aislamiento del rebaño y tratando de emular a Atenea (había hecho un pacto con la diosa unos años antes aunque no me di cuenta de ello en ese momento, ni de lo que conllevaba).
Anyway, yo adoraba a mi prima. Era hermosa. Para mí era hermosísima. Y grande. Y hablaba conmigo y parecía escucharme. Aunque la veía poco.
Supongo que estaba de moda la palabra "loca". Ya saben: "hola, loca, cómo estás?". El año pasado una compañera de trabajo siempre me decía "lokis" o "loca". Una amiga acostumbra saludarme "hola, loca/bruja". Hmm... Creo que no me ha llamado todavía "bruja loca". ¿O sí? ^^
A veces me erizo un poco por la connotación despectiva de las palabras. Porque, aunque conozca casos como las mujeres de la familia de otra amiga que suelen llamarse "bruja" entre ellas sin el menor asomo de desprecio, siempre estará la sombra de esa tarde especial.
Mi tía llamó a casa, habló con mi madre; mi madre me comentó que mi prima vendría y yo solté un genial "ah, la loca, chevere" o algo parecido.
¿Qué puedo decir?
Yo tenía 12 años, estaba en primer año de bachillerato, intentando aclímatarme a un grupo, ser aceptada, terminar de desprenderme de la capa de "perdedora" que había llevado durante toda la infancia... Además de que estaba completamente ajena al hecho de que la cojera de mi prima se debía a un primer intento de suicidio. ¡Dioses! ¡Yo pensaba que había tenido un accidente! Si acaso pensaba en ello.
Estaba tratando de ser dura. Y adolescente. Y sobrevivir.
Me gané un sermón de mi madre. No recuerdo si mi padre llegó a hablarme sobre eso. Al parecer mi tía escuchó mi respuesta ("ah, la loca") y le comentó algo a mi padre, que luego llamó a mi madre y se les ocurrió que lo mejor era darme una de esas charlas con caras largas y todas llenas de "cuánto nos decepcionas". Que en mi caso era mucho peor que pegarme.
Definitivamete esto está en mi lista de cosas pendientes. Algún día llamar a la tía y decirle que jamás, en ningún momento tuve en mi corazón nada menos que admiración y un infinito amor a mi prima. A lo que podría añadir que la entiendo perfectamente, que era una madre preocupada por su hija. Y que hubiese sido hermoso que mi padre le dijera, o que mi madre le dijera "mira, nuestra hija adora a la tuya y nada podría salir de su boca para lastimar a la tuya de ninguna manera". Pero que eso sólo habría pasado si alguno de los dos me hubiesen conocido realmente y hubiesen estado realmente interesados en "guiarme" a través de la adolescencia más que en que yo me comportara de una forma políticamente correcta, para no atraer escenas desagradables a la familia.
Que al final es lo realmente doloroso. Saber sin lugar a dudas. Que todos estamos más preocupados en que el mundo nos perciba de una determinada manera que en poder percibir el mundo.
Porque el mundo es hermoso y maravilloso. Lo que lo arruina son los humanos que vivimos en él.
¡Cielos! En este momento me gustaría volver a drogarme. Pero me fumaría un porro, ya que las pastillas me han destrozado el estomago.
He estado en modo terriblemente emo. Emo hasta la enésima potencia. En ese estado en el que hasta a mí me ha provocado decirme "por dios, si tu vida es tan miserable, pégate un tiro o lánzate de un precipio". Pero no tengo ni dinero para el arma, ni un precipio cerca. Además, que de pequeña vi Bettlejuice. No, gracias. Emo sí; trabajadora pública no.
Al menos hace unos meses estaba drogada todo el día. Y legalmente.
Últimamente estoy empezando a entender lo incomodo que puede resultar sentir. Y lo fácil que es mantenerse evitándolo.
Tengo días descargando libros "nuevos" y leo desde que me levanto hasta que me caigo sobre el teclado. Entre otras cosas que hago para evitar pensar y sentir. Sentir lo mío. Es más fácil llorar por las penas ajenas.
Pero siempre se cuelan imágenes de la propia vida. Siempre se me cuelan a mí, al menos. Y justo hace un momento recordé a una prima. Esto de estar leyendo una novela de una chica que ve sombras y tomaba anti-psicóticos ayudó.
Mi prima era esquizofrenica. Algo así me dijeron, me llevaba unos 15 años y yo tendría unos 12. Recuerdo de esa época que yo estaba empezando a dejar en claro mi deseo de aislamiento del rebaño y tratando de emular a Atenea (había hecho un pacto con la diosa unos años antes aunque no me di cuenta de ello en ese momento, ni de lo que conllevaba).
Anyway, yo adoraba a mi prima. Era hermosa. Para mí era hermosísima. Y grande. Y hablaba conmigo y parecía escucharme. Aunque la veía poco.
Supongo que estaba de moda la palabra "loca". Ya saben: "hola, loca, cómo estás?". El año pasado una compañera de trabajo siempre me decía "lokis" o "loca". Una amiga acostumbra saludarme "hola, loca/bruja". Hmm... Creo que no me ha llamado todavía "bruja loca". ¿O sí? ^^
A veces me erizo un poco por la connotación despectiva de las palabras. Porque, aunque conozca casos como las mujeres de la familia de otra amiga que suelen llamarse "bruja" entre ellas sin el menor asomo de desprecio, siempre estará la sombra de esa tarde especial.
Mi tía llamó a casa, habló con mi madre; mi madre me comentó que mi prima vendría y yo solté un genial "ah, la loca, chevere" o algo parecido.
¿Qué puedo decir?
Yo tenía 12 años, estaba en primer año de bachillerato, intentando aclímatarme a un grupo, ser aceptada, terminar de desprenderme de la capa de "perdedora" que había llevado durante toda la infancia... Además de que estaba completamente ajena al hecho de que la cojera de mi prima se debía a un primer intento de suicidio. ¡Dioses! ¡Yo pensaba que había tenido un accidente! Si acaso pensaba en ello.
Estaba tratando de ser dura. Y adolescente. Y sobrevivir.
Me gané un sermón de mi madre. No recuerdo si mi padre llegó a hablarme sobre eso. Al parecer mi tía escuchó mi respuesta ("ah, la loca") y le comentó algo a mi padre, que luego llamó a mi madre y se les ocurrió que lo mejor era darme una de esas charlas con caras largas y todas llenas de "cuánto nos decepcionas". Que en mi caso era mucho peor que pegarme.
Definitivamete esto está en mi lista de cosas pendientes. Algún día llamar a la tía y decirle que jamás, en ningún momento tuve en mi corazón nada menos que admiración y un infinito amor a mi prima. A lo que podría añadir que la entiendo perfectamente, que era una madre preocupada por su hija. Y que hubiese sido hermoso que mi padre le dijera, o que mi madre le dijera "mira, nuestra hija adora a la tuya y nada podría salir de su boca para lastimar a la tuya de ninguna manera". Pero que eso sólo habría pasado si alguno de los dos me hubiesen conocido realmente y hubiesen estado realmente interesados en "guiarme" a través de la adolescencia más que en que yo me comportara de una forma políticamente correcta, para no atraer escenas desagradables a la familia.
Que al final es lo realmente doloroso. Saber sin lugar a dudas. Que todos estamos más preocupados en que el mundo nos perciba de una determinada manera que en poder percibir el mundo.
Porque el mundo es hermoso y maravilloso. Lo que lo arruina son los humanos que vivimos en él.
¡Cielos! En este momento me gustaría volver a drogarme. Pero me fumaría un porro, ya que las pastillas me han destrozado el estomago.
Tipo:
Confesando,
Sin sentido
martes, marzo 23, 2010
Exijo una explicación (1)
Leyendo Las paredes que hablan y lamentando su silencio (está bien, no soy lectora asidua, pero cuando entro, me leo todo de un tirón... y por supuesto me cago de la risa. Macblogia ... ERES MI IDOLO!!), he sentido la necesidad de ... tomarles prestada la tradición. Además es perfecto para llenar el espacio, y poder publicar algo hoy, ya que el post que estaba escribiendo se quedó sin inspiración a la mitad...
Pues nada, que entro en mi contador, y reviso los últimos accesos... Entra gente en mi pagina!! YAY
Pero claro, con ese nombre de "explosiones" y el archivo "tipos de explosión"... pues a saber qué clase de loco psicopata espera encontrar acá una detallada lista de medios combustibles...
Tendré que hacer algunos cambios si espero tener sorpresas...
Apartando "tipos de explosión", que es la frase que gana por millones, hay una que merece ser nombrada y tener un post para ella sola:
mark twain muere ahogado en su propio vomito
Vale. Me encanta Twain y me encanta que lo relacionen conmigo, pero ignoro cómo murio. La investigación ha sido abierta xDDDD
Pues nada, que entro en mi contador, y reviso los últimos accesos... Entra gente en mi pagina!! YAY
Pero claro, con ese nombre de "explosiones" y el archivo "tipos de explosión"... pues a saber qué clase de loco psicopata espera encontrar acá una detallada lista de medios combustibles...
Tendré que hacer algunos cambios si espero tener sorpresas...
Apartando "tipos de explosión", que es la frase que gana por millones, hay una que merece ser nombrada y tener un post para ella sola:
mark twain muere ahogado en su propio vomito
Vale. Me encanta Twain y me encanta que lo relacionen conmigo, pero ignoro cómo murio. La investigación ha sido abierta xDDDD
jueves, marzo 19, 2009
Re-tomando (3 y fin, espero)
Soy libre. Por no darme el lujo de irme con la cabeza en alto, me han echado del taller. Supongo que esto ya es suficiente para que los involucrados deduzcan mi verdadera identidad, pero... que tampoco creo que anden mirando blogs xDDDDD (y si los miran, pues qué carajo).
Lo que me lleva a las razones por las que dejé de escribir, sobre todo aquí.
Escribía para poder decirle a alguien muy particular las cosas que pensaba y que el tiempo no nos alcanzaba para comentar. La relación cambió, como podrán darse cuenta en varios posts de despecho que colgué por allí. Así que, aunque hubiese cosas que quería seguirle diciendo, caí en cuenta de que era innecesario y autodestructivo andar gritándole a quien no quiere oírte. Y dejé de escribir.
Escribía porque había cosas que quería compartir con "mi gente" (a quienes, lógicamente, les di la dirección de mi blog). Luego me di cuenta que esa gente no era tan "mía" y que me hacía aún más vulnerable el que leyeran lo que realmente pensaba. Y dejé de escribir.
Pensé en abrir otro blog, por aquello de "ahora sí que voy a mantener mi identidad en secreto, coño! y podré decir tooodo lo que me venga en gana!". Pero la verdad era que no tenía ganas de escribir, y que lo que sí podría querer contar era demasiado personal como para que no se notara que era yo quien escribía. Digo, en el supuesto de que alguien que me conociera fuese tan adicto a internet como yo y llegara por casualidad a este blog. Y, como la ley de Murphy es infalible, dejé de escribir.
Al final, en este final que me condujo a retomar este blog, se impuso mi tendencia a encararme a mí misma.
Está bien, no estoy orgullosa de todo lo que escribo, pero ha sido escrito por mí. Y como en la vida diaria, no podemos huir de nosotros. Nos escondemos, pero no podemos huir xDDDD.
Aunque dejara de escribir en este blog, hay gente que lo ha leído, y esa gente ya se forma una imagen de mí. Y eso es suficiente para que yo quiera volver y decirles "espera, que eso no es todo. también tengo esto, bueno o malo, pero mío".
A veces pienso en poner mi nombre, y una foto, y ser más abierta con respecto a mí. Ya veremos. De todas maneras, el nombre de mi ego es algo "circunstancial, y aquí espero dejar algo más que mi ego, espero mostrar un poco de esa sustancia propia de mi alma -o de mi espíritu, todavía me cuestiono el término-, algo más intrínsecamente mío que de mi ego... (para mayor comprensión de la frase, leer Alan Watts, El libro del tabú xP)
Recuerdo una frase dicha por Mi-Rey (nombre clave con el que siempre me referiré a ese amigo maravilloso, a ese hermano del alma, a ese amado-amante con el que me encuentro en cada vida, y con el que mantengo un maravilloso lazo aunque el destino nos mantenga a distancia, lo que a veces pienso que es definitivamente lo mejor): No me conocerás hasta que no sepas mi nombre.
"Aaah -le dije yo-, pero si tú te llamas Mi-Rey."
"No, ese nombre no. El verdadero."
Y he pensado en estos días que de alguna manera es cierto. No nos conocemos hasta que no hayamos oído el nombre de nuestra alma. No podremos liberar la bankai hasta que no conozcamos el nombre de nuestra zanpatoku (sabiduría Bleach!!).
Así que por eso he vuelto.
Porque no tengo nada que ocultar, porque tengo muchas cosas que quiero decir, porque ando reuniendo mis piezas regadas por allí y porque el nombre de este blog no sólo mola, sino que me describe a la perfección xDDD
Lo que me lleva a las razones por las que dejé de escribir, sobre todo aquí.
Escribía para poder decirle a alguien muy particular las cosas que pensaba y que el tiempo no nos alcanzaba para comentar. La relación cambió, como podrán darse cuenta en varios posts de despecho que colgué por allí. Así que, aunque hubiese cosas que quería seguirle diciendo, caí en cuenta de que era innecesario y autodestructivo andar gritándole a quien no quiere oírte. Y dejé de escribir.
Escribía porque había cosas que quería compartir con "mi gente" (a quienes, lógicamente, les di la dirección de mi blog). Luego me di cuenta que esa gente no era tan "mía" y que me hacía aún más vulnerable el que leyeran lo que realmente pensaba. Y dejé de escribir.
Pensé en abrir otro blog, por aquello de "ahora sí que voy a mantener mi identidad en secreto, coño! y podré decir tooodo lo que me venga en gana!". Pero la verdad era que no tenía ganas de escribir, y que lo que sí podría querer contar era demasiado personal como para que no se notara que era yo quien escribía. Digo, en el supuesto de que alguien que me conociera fuese tan adicto a internet como yo y llegara por casualidad a este blog. Y, como la ley de Murphy es infalible, dejé de escribir.
Al final, en este final que me condujo a retomar este blog, se impuso mi tendencia a encararme a mí misma.
Está bien, no estoy orgullosa de todo lo que escribo, pero ha sido escrito por mí. Y como en la vida diaria, no podemos huir de nosotros. Nos escondemos, pero no podemos huir xDDDD.
Aunque dejara de escribir en este blog, hay gente que lo ha leído, y esa gente ya se forma una imagen de mí. Y eso es suficiente para que yo quiera volver y decirles "espera, que eso no es todo. también tengo esto, bueno o malo, pero mío".
A veces pienso en poner mi nombre, y una foto, y ser más abierta con respecto a mí. Ya veremos. De todas maneras, el nombre de mi ego es algo "circunstancial, y aquí espero dejar algo más que mi ego, espero mostrar un poco de esa sustancia propia de mi alma -o de mi espíritu, todavía me cuestiono el término-, algo más intrínsecamente mío que de mi ego... (para mayor comprensión de la frase, leer Alan Watts, El libro del tabú xP)
Recuerdo una frase dicha por Mi-Rey (nombre clave con el que siempre me referiré a ese amigo maravilloso, a ese hermano del alma, a ese amado-amante con el que me encuentro en cada vida, y con el que mantengo un maravilloso lazo aunque el destino nos mantenga a distancia, lo que a veces pienso que es definitivamente lo mejor): No me conocerás hasta que no sepas mi nombre.
"Aaah -le dije yo-, pero si tú te llamas Mi-Rey."
"No, ese nombre no. El verdadero."
Y he pensado en estos días que de alguna manera es cierto. No nos conocemos hasta que no hayamos oído el nombre de nuestra alma. No podremos liberar la bankai hasta que no conozcamos el nombre de nuestra zanpatoku (sabiduría Bleach!!).
Así que por eso he vuelto.
Porque no tengo nada que ocultar, porque tengo muchas cosas que quiero decir, porque ando reuniendo mis piezas regadas por allí y porque el nombre de este blog no sólo mola, sino que me describe a la perfección xDDD
miércoles, febrero 25, 2009
¿Emo yo?
Quería escribir toda una serie de posts que explicaran las razones por las cuales había dejado de escribir aquí.
Pues parece que el tiempo no me rinde, o que definitivamente no tengo ni la más remota idea de cómo administrar mi tiempo de forma productiva.
Pero una de esas que cosas que no se pueden pasar por alto y que se tienen que contar sí porque sí, es lo que sucedió hace un par de semanas, un día en que iba camino a casa, muy triste y pensativa por asuntos varios, corazón incluido.
Poco antes de llegar a casa, antes de pasar por los torniquetes (a veces agradezco a todos los dioses por las colas de los torniquetes xD), veo a un tipo... muy atractivo.
Él miró en mi dirección, aunque supongo que ni siquiera me notó (aunque con estas greñas rojas, habría que ser ciego para no notar mi presencia xDD). Yo me quedé pensando que el tipo estaba muuuy bueno, un moreno con un muy buen cuerpo... Y en eso recordé que lo conocía. JAJAJA. Celebramos juntos un año nuevo, aunque creo que estaba más interesado en mi amiga :P
Lo importante de todo esto, es que recuerdo aquellas últimas frases de mi artículo sobre el sexo, donde decía (espero que en otras palabras, pa que Olafo no me demande por un artículo que ni siquiera me pagó bien) que sin importar que sepas que la atracción sexual es una cuestión de biología para asegurar la supervivencia de la especie, la vaina es que en lo que ves a un espécimen atractivo sólo hay una cosa que deseas...
Y llegué a casa sonriéndome como tonta y riéndome de mí misma por pasar de la melancolía a la alegría sólo por mirar un cuerpo bien hecho...
Claro, que si a ser honesto vamos, el chiste no está en lo que vi, sino en lo que imaginé xP xDDD
Pues parece que el tiempo no me rinde, o que definitivamente no tengo ni la más remota idea de cómo administrar mi tiempo de forma productiva.
Pero una de esas que cosas que no se pueden pasar por alto y que se tienen que contar sí porque sí, es lo que sucedió hace un par de semanas, un día en que iba camino a casa, muy triste y pensativa por asuntos varios, corazón incluido.
Poco antes de llegar a casa, antes de pasar por los torniquetes (a veces agradezco a todos los dioses por las colas de los torniquetes xD), veo a un tipo... muy atractivo.
Él miró en mi dirección, aunque supongo que ni siquiera me notó (aunque con estas greñas rojas, habría que ser ciego para no notar mi presencia xDD). Yo me quedé pensando que el tipo estaba muuuy bueno, un moreno con un muy buen cuerpo... Y en eso recordé que lo conocía. JAJAJA. Celebramos juntos un año nuevo, aunque creo que estaba más interesado en mi amiga :P
Lo importante de todo esto, es que recuerdo aquellas últimas frases de mi artículo sobre el sexo, donde decía (espero que en otras palabras, pa que Olafo no me demande por un artículo que ni siquiera me pagó bien) que sin importar que sepas que la atracción sexual es una cuestión de biología para asegurar la supervivencia de la especie, la vaina es que en lo que ves a un espécimen atractivo sólo hay una cosa que deseas...
Y llegué a casa sonriéndome como tonta y riéndome de mí misma por pasar de la melancolía a la alegría sólo por mirar un cuerpo bien hecho...
Claro, que si a ser honesto vamos, el chiste no está en lo que vi, sino en lo que imaginé xP xDDD
sábado, febrero 07, 2009
Re-tomando (2)
No tengo ni puta idea de porqué pasé tanto tiempo sin escribir. O peor aún, sin ganas de escribir.
Es decir, puedo hacer miles de inferencias (para las palabras difíciles, ver RAE), pero no garantizaría la validez incuestionable de ninguna de ellas.
Lo cierto es que no tenía ánimos, no tenía tiempo, no tenía temas... No tenía valor.
Es decir, puedo hacer miles de inferencias (para las palabras difíciles, ver RAE), pero no garantizaría la validez incuestionable de ninguna de ellas.
Lo cierto es que no tenía ánimos, no tenía tiempo, no tenía temas... No tenía valor.
Lo que me lleva a mi primera conjetura, Olafo. Que no se llama Olafo, pero que le queda por lo amargado. Un tipo destructivo y realmente nocivo para cualquier ser vivo, incluso para sí mismo.
Quisiera, de todo corazón, culparlo de mi sequía.
Me convenció de escribir un artículo para su naciente revista, y yo acepté porque no tenía idea de a qué demonios me enfrentaba, y porque soy una tipa fácil y no aguanto dos pedidas ni un te-quiero en el oído.
El tipo me dijo que yo escribía maravillosamente (leyó mi blog y algunos otros escritos) y que éste era justo el tipo de estilo que estaba buscando. Casi inmediatamente después de aceptar, el tipo mostró su verdadera cara, pero me pasó como a las imbéciles que empiezan a salir con un tipo, que creen que él sólo bromea y van y terminan casandose con él.
Luego de enviar mi primer borrador, fui degrada... Tuvimos un intercambio de dimes y diretes, y consintió en cambiarme el tema. Obvio error. Si el tipo te golpea una vez, no dejará de hacerlo porque te pintes el cabello del color que él te dice. Pero la verdad yo también lo golpeaba, y era algo divertido, aunque enfermo.
Entrega del primer borrador del nuevo tema, y soy degradada, de nuevo, a ni-siquiera-escritora-de-Vanidades. Venga, que la revista vende, y la Cartland y la Tellado se han hecho su pasta escribiendo lo que escriben.
Pero ni toda la racionalización, ni todas las pruebas de mercado me sirvieron de escudo contra la potencia de esa patada. No había nada peor para mí que me dijeran, a los 31 años, que escribía de esa manera.
Porque te metes en un peo mental. Haces de tus idolos a Poe (y a Cortazar y a Wilde), como dice el decálogo del cuentista y no quieres recordar ni por un segundo que empezaste escribiendo historias que bien podrían aparecer en la revista Tú (comprada por adolescentes quesudos y superficiales que se empeñan en querer pertenecer minimamente a cualquier cosa). No había en el mundo un peor insulto para mí. Porque revelaba el pasado del que me avergonzaba y del que tanto me empeñaba en escapar.
Después de un gran esfuerzo intelectual y de muchas discusiones logré escribir un artículo que medianamente mantenía mi estilo y que no complació a Olafo en casi nada. Pero terminó publicandome porque tenía una revista que rellenar. Y yo me dejé publicar porque... porque me había jodido mucho, porque le había metido mucho coco al asunto, porque quería cerrar ese ciclo, y porque me dí el gusto de insultarlo a placer y que casi me suplicara que lo pensara (lo dicho, tenía una revista que rellenar). Es decir, que volví con un tipo que me golpeaba sólo porque le di tan fuerte como él a mí, y porque me lo pidió de rodillas.
Así que nunca me he sentido realmente orgullosa de haber escrito ese artículo, pero normal, porque casi nunca estoy orgullosa de lo que hago. Y me da cierta vergüenza (que sería ajena de no ser porque me pasó a mí de verdad) ver mi nombre en unas paginas de esa revista, donde lo único que vale la pena es el artículo de Diez (porque no me caigas a coba y me digas que te leiste todo lo que escribió el argentino xDD).
Moraleja: es algo realmente estúpido involucrarte sexualmente con un tipo nocivo, y más si el tipo es tu jefe.
Quisiera, de todo corazón, culparlo de mi sequía.
Me convenció de escribir un artículo para su naciente revista, y yo acepté porque no tenía idea de a qué demonios me enfrentaba, y porque soy una tipa fácil y no aguanto dos pedidas ni un te-quiero en el oído.
El tipo me dijo que yo escribía maravillosamente (leyó mi blog y algunos otros escritos) y que éste era justo el tipo de estilo que estaba buscando. Casi inmediatamente después de aceptar, el tipo mostró su verdadera cara, pero me pasó como a las imbéciles que empiezan a salir con un tipo, que creen que él sólo bromea y van y terminan casandose con él.
Luego de enviar mi primer borrador, fui degrada... Tuvimos un intercambio de dimes y diretes, y consintió en cambiarme el tema. Obvio error. Si el tipo te golpea una vez, no dejará de hacerlo porque te pintes el cabello del color que él te dice. Pero la verdad yo también lo golpeaba, y era algo divertido, aunque enfermo.
Entrega del primer borrador del nuevo tema, y soy degradada, de nuevo, a ni-siquiera-escritora-de-Vanidades. Venga, que la revista vende, y la Cartland y la Tellado se han hecho su pasta escribiendo lo que escriben.
Pero ni toda la racionalización, ni todas las pruebas de mercado me sirvieron de escudo contra la potencia de esa patada. No había nada peor para mí que me dijeran, a los 31 años, que escribía de esa manera.
Porque te metes en un peo mental. Haces de tus idolos a Poe (y a Cortazar y a Wilde), como dice el decálogo del cuentista y no quieres recordar ni por un segundo que empezaste escribiendo historias que bien podrían aparecer en la revista Tú (comprada por adolescentes quesudos y superficiales que se empeñan en querer pertenecer minimamente a cualquier cosa). No había en el mundo un peor insulto para mí. Porque revelaba el pasado del que me avergonzaba y del que tanto me empeñaba en escapar.
Después de un gran esfuerzo intelectual y de muchas discusiones logré escribir un artículo que medianamente mantenía mi estilo y que no complació a Olafo en casi nada. Pero terminó publicandome porque tenía una revista que rellenar. Y yo me dejé publicar porque... porque me había jodido mucho, porque le había metido mucho coco al asunto, porque quería cerrar ese ciclo, y porque me dí el gusto de insultarlo a placer y que casi me suplicara que lo pensara (lo dicho, tenía una revista que rellenar). Es decir, que volví con un tipo que me golpeaba sólo porque le di tan fuerte como él a mí, y porque me lo pidió de rodillas.
Así que nunca me he sentido realmente orgullosa de haber escrito ese artículo, pero normal, porque casi nunca estoy orgullosa de lo que hago. Y me da cierta vergüenza (que sería ajena de no ser porque me pasó a mí de verdad) ver mi nombre en unas paginas de esa revista, donde lo único que vale la pena es el artículo de Diez (porque no me caigas a coba y me digas que te leiste todo lo que escribió el argentino xDD).
Moraleja: es algo realmente estúpido involucrarte sexualmente con un tipo nocivo, y más si el tipo es tu jefe.
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